martes, 26 de agosto de 2014

Pesadillas en las Montañas de la Antártida

Lovecraft siempre me va a parecer fascinante. No importa cuántos años pasen desde que lo leí por primera vez y me hizo estremecer con "En las montañas de la locura" y "El Necronomicón", siempre volveré a sentir el terror inicial cada que abra uno de sus libros.
La semana pasada volví a "En la montañas de la locura", porque muchas cosas ya no las recordaba y por otra parte, al estar metida en esto del terror y la ciencia ficción, decidí que volvería a él para reconocer estos terrenos. Y de nuevo me volví a sentir como uno de los personajes, huyendo de criaturas grotescas o impresionándose sobre esculturas de millones de años, realizadas por criaturas inteligentes del espacio exterior.
Es cierto que en los albores del siglo XX apenas se hablaba sobre vida en otros planetas, aunque ya lo presentían algunos mitos o relatos antiguos de la civilización humana, pero parecían más increíbles. No obstante, si bien Lovecraft concibió una mitología acerca de estos monstruos extraterrestres, puede verse su inteligencia para desarrollar este mundo como si fuera real y precisamente estuvieran entre nosotros.
Recuerdo que en la preparatoria (cuando conocí a Lovecraft), un grupo de amigos que nos habíamos fascinado con los relatos de este interesante autor, hicimos un club llamado "Necronomicón" y nuestra Biblia era precisamente ese libro de ficción que para nosotros era real. Comenzamos a creer que en verdad la vida había sido traída por extraterrestres, que muchas de las construcciones que no tienen explicación, las habían realizado ellos y que Lovecraft era su profeta. Como todos los grupos juveniles, se desintegró en cuanto salimos de la prepa y en la facultad me enteré que "El Necronomicón" había sido un invento, al igual que todos los relatos de este autor.
En la facultad conocí más de H.P. Lovecraft y quedé prácticamente enamorada de su obra, en especial porque a mí siempre me ha fascinado el terror y la forma en como lo maneja me atrajo en demasía. Por otro lado, sus ensayos sobre el género me parecen una delicia para nosotros los que estamos interesados en escribir sobre terror y tal parece que aplicaba lo que decía en éstos.
Gran lector de Edgar Allan Poe, también podemos encontrar algunas referencias entre sus obras, en especial en relación con el ambiente. De hecho, "En las montañas de la locura" podemos encontrar algunas referencias en relación con "Las aventuras de Gordon Prym". Nunca he leído esta obra, pero no voy negar que en esta segunda lectura, me apunté el libro para lecturas posteriores, pues puede que en una tercera lectura de "En las montañas de la locura", encuentre otros elementos que me hagan soñar.
Sí, tuve unos sueños bien raros y casi siempre eran pesadillescos porque mi mente trabajaba muy rápido para mostrarme a los Antiguos y los sogots, criaturas descritas "En las montañas de la locura". Y como había mucha tensión, en los momentos que cerraba el libro para dormir, parecía que entre mis sueños me perdía imaginando que pasaría después, aun cuando recordaba vagamente el final.
Creo firmemente que esta es la magia de algunos autores, que parece que no puedes despegarte de ellos ni en sueños. De hecho, hacía ya un tiempecito que no soñaba algo tan vívido y parece que Lovecraft despertó mi sentido onírico, aunque sea en pesadillas frías. Aunque eso no me importa realmente, después de todo, las pesadillas en ocasiones suelen ser liberadoras, tal como es la literatura de terror para mí.

3 comentarios:

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  2. Hace muchos años, leía varias obras de Lovecraft. Encontré por esa época un libro homenaje a Lovecraft, se trataba de escritores a los que les había gustado las obras de Lovecraft y habían escrito cuentos a su estilo, los juntaron y publicaron. Igualmente hicieron un homenaje a Tolkien, de ese si me recuerdo más, ya que lo habré leído hace como 6 años. Como bien dices, el Necronomicón nunca existió, creo haber leído que un estudiante en una universidad en Estados Unidos, en la época en que no habían computadoras, puso en unos ficheros el nombre del Necronomicón y como autor al supuesto árabe. Y desde ese momento se creyó que existió en verdad ese libro

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    1. ¡Hola! ¡Muchas gracias por el dato de El Necronomicón! Sí, yo también he encontrado algunos libros homenaje a Lovecraft, aunque no me he animado a leerlos. Espero hacerlo prontito. SALUDOS!

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